La privatización del servicio de recolección de residuos sólidos urbanos es un mal negocio para los Hermosillenses

Boletín de prensa; mayo del 2016

 

20150612120055_135En días pasado el alcalde de Hermosillo; Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez ha declarado sus intenciones de concesionar el servicio de recolección de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) a una empresa privada. Este proceso que según palabras del alcalde será un modelo de participación conjunta entre la iniciativa privada y el ayuntamiento; termina por cerrar un proceso privatizador de la gestión de los RSU en la ciudad. Donde la empresa TecMed ya tiene la concesión del manejo del Relleno Sanitario; cobrando más de cien pesos por tonelada recibida, lo cual ya genera una deuda para la ciudadanía del municipio que aumentara si el proyecto de privatizar el servicio de recolección se da en los términos que presenta esta administración.

Para Jorge Tadeo Vargas coordinador de campañas del Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, el solo hecho de que el alcalde plantee la posibilidad de una concesión en la recolección de los RSU implica ya una serie de impactos pues la ciudadanía entra en un terreno de incertidumbre sobre el posible aumento en sus impuestos. Esta misma incertidumbre se presenta en los trabajadores del ayuntamiento. “Una verdadera gestión sustentable y sostenible no se puede dar si la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones. Los Ayuntamientos no son centros de poder desde donde se deban tomar estas decisiones de forma arbitraria como lo vienen haciendo las administraciones pasadas y presentes en esta ciudad” Dijo Jorge Tadeo Vargas. “Se debe de hacer una consulta ciudadana para saber qué es lo que piensan los Hermosillenses al respecto a la par de mesas de trabajo con expertos en el tema para que basados en la mejor ciencia se tomen las mejores decisiones”.

La ciudad de Hermosillo genera alrededor de 900 toneladas de RSU al día donde el 85 por ciento termina en el Relleno Sanitario el cual recibe para su funcionamiento aproximadamente 20 millones de pesos al año. Esta cantidad sale del presupuesto de la ciudad y lo recibe la empresa TecMed que tiene la concesión del Relleno Sanitario desde el 1996. El municipio deja para el funcionamiento de la recolección y limpia 90 millones al año. Esto varía dependiendo del presupuesto entregado por la federación. Esto es solo un aproximado.

La cantidad de dinero en total que reparte el ayuntamiento para el manejo de los RSU es de 100 millones de pesos anuales.

Para el biólogo Jorge Tadeo Vargas esta administración está siguiendo la tendencia que marca la federación para el manejo de los RSU: seguir promoviendo los rellenos sanitarios y la privatización de los servicios de recolección de limpia “Lo que vemos con esto es que no se trata de buscar soluciones sustentables y/o sostenibles; sino de pasarle la batuta a la iniciativa privada con lo que el negocio de la basura se convierte en un costo que pagamos los y las ciudadanas y las ganancias se reparten entre las empresas participantes. El Ayuntamiento tiene la obligación de agotar todas las alternativas posibles antes de pensar siquiera en la privatización. Los planes de Basura Cero como los implementados en varias ciudades de Oaxaca en México y que están cobrando fuerza en todo el mundo es una verdadera solución al problema más allá de la propuesta de Acosta” aseguro Vargas. “A todas luces se trata de un negocio que aumentara la deuda de los Hermosillenses”.

Para la Dra. Brisa Carrasco Gallegos; profesora-investigadora de la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México y coordinadora general de LIDECS; la posible privatización abre la puerta para otros impactos socio-ambientales: “la privatización de los servicios de recolección de residuos resulta riesgosa para la población puesto que supone un manejo en el que los particulares son quienes impondrán el precio por dicho servicio a la ciudadanía de manera arbitraria y con plena libertad para que el manejo de los residuos pueda ser destinado a procesos de incineración que en México, se realiza dentro de plantas cementeras. Los riesgos para la comunidad son de tipo ambiental y económico”

Se exhorta al Ayuntamiento a que antes de tomar una decisión sobre el tema se abra a la consulta pública; así como a mesas de trabajo para la búsqueda de una verdadera solución al problema, no solo desde el punto de vista económico, sino ambiental y social.

 

Contacto para más información:

Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad

Coordinador de Campañas: Jorge Tadeo Vargas

Teléfono: 722 797 7242

Correo electrónico: jtadeo@lidecs.org

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