Ambientalistas contra proyecto de Cruz Azul

CUERNAVACA. Organizaciones ambientalistas censuraron la iniciativa de Graco Ramírez Garrido Abreu, gobernador de Morelos, de construir plantas de tratamiento de basura que sería convertida en combustible, pues esto representa una acción de “injusticia ambiental”, pues la comunidad recibirá padecerá graves daños a su salud.

La Alianza Global para Alternativas a la Insineración (GAIA, por sus siglas en inglés) “vemos con preocupación la iniciativa que propone el Gobernador Graco Ramírez Garrido, de que los municipios pertenecientes al área metropolitana de Cuernavaca envíen sus Residuos Sólidos Urbanos a la empresa cementera Cooperativa Cruz Azul; esto no solo por la violación al artículo 115 constitucional que otorga a los municipios la facultad de manejar sus residuos de forma autónoma e independiente del Estado”.

Además, “genera una situación de Injusticia Ambiental para con la comunidad que recibirá los residuos para ser convertidos en combustible para la empresa cementera, trayendo consigo graves daños a la salud ambiental de las comunidades cercanas a la planta”. Integrantes de la GAIA, como Acción Ecológica, Alianza Global para Alternativas a la Incineración, Concejo de Pueblos de Morelos, Frente de Comunidades en Contra de la Incineración, y Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad.

De acuerdo con el biólogo Jorge Tadeo Vargas, coordinador de esta última organización, este convenio pone en grave riesgo la salud ambiental y humana de las comunidades cercanas a la planta cementera pues está muy documentado los daños que ocasiona la mezcla química que se realiza con los RSU para que estos sean convertidos en Combustible Alterno o Derivado de Residuo, los dos nombres que recibe este tipo de mezcla, que luego serán coprocesados en los hornos cementeros generando con esto una serie de sustancias químicas altamente dañinas para los seres humanos y el medio ambiente.

Y siguen los expertos: “De lograr este convenio que solo beneficiara a unos cuantos, el gobernador del Estado de Morelos está siendo responsable de un caso de violación de justicia socio-ambiental generado por el envío de más de mil toneladas de RSU al día”. En realidad, señalan que este proceso no es más que “incineración disfrazada, misma que es causante de graves daños a la salud, los cuales van desde problemas respiratorios, cardiacos, reproductivos, cognitivos hasta distintos tipos de cáncer; de igual forma estudios recientes en suelo y agua, muestran la perdida de flora, fauna nativa, así como de las actividades agropecuarias, dando un serio golpe a las comunidades cercanas a las plantas que llevan a cabo estos procesos”.

Mónica Romero del Consejo de Pueblos de Morelos señaló que desde octubre del año pasado han estado solicitando información pública sobre la llamada “Estrategia para el Manejo Integral de los Residuos Sólidos”, sin embargo, la autoridad ambiental no ha dado a conocer datos técnicos, como el diagnóstico en el que se basó para el diseño de la estrategia, ni el proyecto ejecutivo que la avale.

Lo único que sabemos es que hay un plan de negocios para que los residuos serán procesados y transportados al Estado de Hidalgo para su incineración en la cementera Cruz Azul, con sus conocidos impactos negativos al ambiente y a la salud pública.

Fuente: La Jornada, Morelos

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *